Montesquieu, Cartas persas, 4
En esta, podemos llamarla, primera parte, también hablarán los eunucos entre ellos, IX, XV, XXII, ampliando nuestra comprensión del serrallo. Pero también nos hablará el protagonista de sus dudas ante el viaje y la separación de sus mujeres, "no es que las ame, ni siquiera las deseo, he evitado el amor y lo he destruido con sus propias armas", y de la verdadera razón por la que deja Isfahan, VI y VIII, "alejarme de una corte corrupta, dónde con la verdad turbé a la adulación, dejando atónitos a los adoradores y al ídolo". La carta X, la recibe Usbek, de su amigo Mirza. Echa de menos sus conversaciones sobre la moral y la felicidad porque los mulajs le desesperan con sus citas del Corán (aquí podríamos poner el nombre de cualquier texto sagrado), porque no me dirijo a ellos como creyente sino como hombre, ciudadano y padre de familia. Comenzamos a ver algunos de los planteamientos que trae la Ilustración, una nueva religiosidad y la fe puesta en la razón. ...